se puede y de manera oficial

Microsoft lanzó Windows 11, su nuevo sistema operativo, el martes. Aunque es un paso adelante en cuanto a diseño y funciones, lo cierto es que la compañía puso el listón un poco alto en cuanto a los requisitos mínimos: tener un procesador de octava generación de Intel o Zen + de Ryzen, es decir, 2016 en adelante. Pero ahora explicaron cómo evitar estos requisitos.

La primera versión de la empresa fue que sin estos requisitos sería imposible instalarlo. Sin embargo, días antes de su lanzamiento, Microsoft rectificó y estableció que cualquier dispositivo podría instalar el nuevo sistema operativo en una computadora. Es decir: la propia empresa explica cómo eludir sus restricciones.

Solo requiere un poco de habilidad, ya que debe tocar el registro de Windows.

Atención: realice modificaciones bajo su propio riesgo. Siempre es recomendable tener una copia de seguridad de los datos, ya que un error en el registro de Windows puede dañar el acceso al sistema de archivos.

Cómo hacerlo

El problema es que Windows 11 bloquea todo tipo de actualizaciones a las computadoras con TPM 1.2 -dispositivos de 2011- o posteriores. Para evitarlo, tenemos que ingrese al editor de registro.

Para evitar estas restricciones, debe seguir estos pasos.

  • Ingrese al Editor del Registro (Inicio / Regedit) Hacer una copia de seguridad.
  • Navegar a HKEY_LOCAL_MACHINE SYSTEM Setup MoSetup Crea un nuevo valor “REG_DWORD“llamado”AllowUpgradesWithUnsupportedTPMOrCPU“y configúrelo en 1.
  • Vaya a la página de descarga de Microsoft.

El principal problema es que no recibirás actualizaciones de seguridad y tendrás que hacerlas manualmente, que puede traer algún otro problema.

Teniendo en cuenta que es un sistema operativo que salió hace solo unos días, puede ser más conveniente esperar a versiones más estables.

En los procesadores Ryzen Windows está provocando caídas en el rendimiento

AMD Ryzen.  Foto AMD

AMD Ryzen. Foto AMD

Windows 11 puede causar problemas en computadoras con un procesador AMD Ryzen. La misma empresa desarrolladora de procesadores explicó que los afectados pueden tener pérdidas de rendimiento que llegan al 15% respecto a lo que ofrece la misma computadora cuando tiene instalado Windows 10.

AMD y Microsoft discuten diferentes problemas relacionados con los procesadores Windows 11 y Ryzen. El primero puede triplicar la latencia de la caché L3, lo que podría provocar una reducción del rendimiento del 3-5% en la mayoría de las aplicaciones afectadas. Para algunos juegos, la pérdida podría ser del 10 al 15%.

Estos equipos también experimentan problemas con el llamado “núcleo preferido”, que tiene como objetivo cambiar subprocesos al núcleo más rápido de un procesador.

AMD advierte que los usuarios podrían experimentar problemas de rendimiento en tareas dependientes de la CPU, especialmente en el caso de procesadores con más de ocho núcleos alrededor de una potencia de 65W TDP, acrónimo de Potencia de diseño térmico o Potencia de diseño térmico).

Según informaron ambas empresas, están trabajando para solucionar el problema.

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